El dedo en la llaga

¿Cuál es tu grado de COMPROMISO en la vida?
¿Qué habrías hecho tú en el lugar del fotógrafo?
¿Habrías espantado al buitre o ayudado a la niña?
¿¿¿Seguro???
Y si nos centramos en la vida diaria…

Una foto para reflexionar - Autor: Kevin Carter

Kevin Carter

El pasado 18 de marzo del 2007 el periódico El País publicaba en su suplemento dominical un artículo titulado “Una foto de pesadilla”.

Este fue el detonante para empezar a escribir y compartir este blog.
La foto a toda página me resultó tan profundamente DESGARRADORA que me hizo sentarme y parar mi actividad durante bastante rato. No era solo la foto en sí, era tb la historia que había detrás. Lloré y reflexioné, y decidí compartir esa foto y esas reflexiones con mis amigas y mi entorno.

HISTORIA

Ese periodista guapote se llamaba Kevin Carter, era sudafricano y se había curtido como fotógrafo en los años del apartheid más cruel. En 1993 se fue de vacaciones a Sudán, donde se le presentó la “oportunidad” de presenciar esa situación. ¿Y qué hizo? Hacer uso de su frío profesionalismo de siempre y perseguir la foto más impactante posible. Estuvo esperando más de 20’ detrás de su cámara para lograr la instantánea perfecta, pero ese puñetero buitre no se acercaba lo suficiente (¡mecachis, si hubiera extendido las alas… eso sí que tendría morbo¡). Hizo la foto, se fue y en abril de 1994 le otorgaron el PULITZER.
3 meses después se suicidó inhalando monóxido de carbono en su coche. No aguantó la presión externa y la martilleante pregunta de todas las personas con las que se cruzaba: “¿Y después ayudaste a la niña, verdad?”

Pues NO. La verdad es que no ayudó a la niña, ni antes de la foto (sino no habría foto, claro¡), ni durante los 20’ de espera, ni después de la foto. Ni siquiera espantó al buitre.

Ese pobre periodista blindó su corazón y su conciencia como reportero de guerra. Creyó (aparentemente) que su compromiso con la vida y su profesión se limitaba a conseguir fotos de impacto para encender la compasión de las personas que vivimos en lugares lejanos, tranquilos y “pacíficos”. Pero se equivocó. Claro que tenía conciencia. Suficiente para no poder soportar el dolor del “NO HACER”. Y como no supo, o no pudo encauzar ese error, decidió buscar a la niña en “otro plano” de la vida..

Descansen ambos en paz

REFLEXIONES

Esta tristísima historia da pie a que nos hagamos muchas preguntas.

1. ¿Qué habrías hecho tú en el lugar de Kevin?
¿Habrías actuado mejor? ¿Cómo? ¿Espantando al buitre, consolando a la niña, llevando a la niña al hospital, adoptándola, …?
¿Sirve un pequeño gesto para acallar nuestra conciencia, esa aguafiestas que siempre nos inoportuna en nuestro “mundo de charol”?
¿Y qué harías con las 2000 niñas que había al lado?

Desde luego el buitre no tenía la culpa del estado de la niña. De eso, del hambre en el mundo hablaremos en otro post.
2. Y en nuestra vida diaria. ¿Qué pasa con los BUITRES que nos acechan a todos?
¿Y si fuésemos nosotros esa pobre niña y solo intentamos vivir?

¿Quiénes son los buitres que nos persiguen a nosotros?: ¿Una relación insatisfactoria?, ¿Un trabajo seguro pero poco deseado?, ¿Stress?, ¿Falta de tiempo?, ¿Una vida con poco sentido?, ¿10 kg de más?, ¿Escasez económica?, …¿MIEDO?, ¿Falta de valor a cambiar?, …

¿Cuáles son los buitres en la vida de las personas que nos rodean? ¿Una enfermedad? ¿Tristeza?, ¿Falta de autoestima?, ¿Necesidad de un hombrO acogedor?, ¿Problemas familiares?, ¿2000 euros?, ¿Demasiado trabajo?, ¿sueños no cumplidos?, …

Seguro que antes has pensado que era fácil espantar ese buitre en Sudán. Claro, como no conocemos a la niña, le damos una patada al pajarraco y problema resuelto.
Pero ¿qué pasa cuándo sí conocemos a la “niña”?

¿Estamos a la altura de las circunstancias ante nuestros problemas/dificultades y los de nuestro entorno más cercano? ¿O nos quedamos mirando las situaciones, desde fuera, esperando que mejoren solas?

* ¿Nos mojamos o nos escapamos?
* ¿Llamamos lo suficiente a nuestra abuela/tía/amiga/prima, … esa persona que agradece hablar con nosotros? O nos escudamos en el clásico: ¡que me llame ella¡
* ¿Sacrificamos algo de nuestro tiempo/comodidad por hacer un favor?
* ¿Nos acordamos de nuestro compañero de trabajo cuando está de baja 4 meses?
* ¿Acompañamos en los duelos o delegamos en el tiempo que lo cura todo?
* ¿Recriminamos a alguien cuando hace algo éticamente mal o torcemos la cara amparados en la falsa tolerancia?
* ¿Y qué hacemos ante el dolor/ansiedad/tristeza/vacío de nuestro entorno? ¿Recomendarles PROZAC?
* ¿ACTUAMOS O MIRAMOS? (Como Kevin Carter)
Sí, ya sé que piensas que me estoy pasando y que es injusto. Si a duras penas podemos con nuestras vidas, difícilmente estamos preparados para ayudar al de al lado. Sobre todo si no se deja.
Es cierto que todos tenemos nuestros problemas, pero hay grados y grados. Y no todos estamos mal en el mismo momento.

Mi MORALEJA es que actuemos.

1. Por favor, espantemos los buitres de nuestra propia vida. Actuemos y no dejemos que nos acorralen.

Para eso primero hay que RECONOCER que existen buitres, pq muchas veces los metemos debajo de la alfombra: no los queremos ver. Y después tener el VALOR de enfrentarlos.
Y al final, no tengamos miedo de COMPARTIR (q no repartir) nuestras experiencias dolorosas con los demás, pq podemos aprender y enriquecernos todos.

2. Por favor, espantemos los buitres de los seres con los que nos encontramos en la vida, cuando se presente la oportunidad y podamos. Y si no podemos espantarlos, al menos acompañémoslos en el trance.

3. Comprometámonos más con nuestra propia vida y cambiará el mundo.

El año pasado se suicidaron 2.100 Personas en España. Una de ellas fue Erika Ortiz (la hermana de la princesa Letizia), hecho que me dolió profundamente. Una chica de nuestra edad, como nosotras, con una vida “normal” que no pudo vivir más.

En Europa el suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 35 años después de los accidentes de tráfico (OMS). Y ¡en nuestra Barcelona bella, cosmopolita y moderna es increíblemente la primera causa. Y esto es algo de lo que no se habla ni reflexiona. Pq. si nos enfrentásemos a ello, la sociedad debería cambiar.

Este post va dedicado a todas esas personas. Ojala en la siguiente vida tengan más sabiduría y coraje para poder espantar sus buitres O en su defecto, vivan en un entorno más atento o sensible o entregado o valiente, o todo ello a la vez, para que les ayuden/iluminen/acompañen a no llegar de nuevo al mismo punto sin retorno.

POR FAVOR, NO ACTUEMOS COMO KEVIN



Viñeta buitres

NOTA: Una dedonauta amiga nos ha enviado este artículo breve sobre la foto de Kevin Carter del libro “Diarios” de ARCADI ESPADA (www.arcadi.espasa.com), Editorial Espasa 2002.
Aquí tienes la página de su libro escaneada
Me ha gustado.
Explica cómo somos unos hipócritas desde nuestros sofás en Occidente por juzgar a tipos como Kevin “ciegos e invisibles,” gracias a lo cual no “mueren contemplando la muerte” y ésta llega a nuestras casas para que nos podamos sentir Corazón Sin Fronteras.
Y sentencia que los ciudadanitos no somos mejor que él, al no actuar contra la miseria a nuestro alrededor porque “los buenos sentimientos no pueden exhibirse en horario laboral”.
Eso es verdad.
Pero nosotros queremos DESERTAR de una sociedad movida desde la frialdad y falta de piedad.
Un mundo así nos ha llevado al precipicio: media humanidad con hambre y/o sida, y la otra media obesa, presa de su propio consumo desmesurado y carne de Prozac.
Necesitamos no solo el cerebro sino también el corazón y el alma.
En cualquier caso, está claro que al fotógrafo esa forma de actuar (ceguera fría) no le sirvió de mucho, teniendo en cuenta cómo acabó.